Otras miradas al pasado

Intinerarios educativos

Miradas para aprender

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Para aprender, igual que para investigar, es importante hacerse buenas preguntas. Tenemos intereses y preocupaciones que guían nuestras miradas y que han cambiado a lo largo del desarrollo científico y social de nuestras sociedades. Hemos comprobado cómo la vida de las mujeres y sus contribuciones fueron vitales para la supervivencia de nuestra especie, aunque no hayan sido suficientemente reconocidas.

La Imagen del Pasado

Las imágenes y los textos sobre el pasado constituyen interpretaciones y representaciones parciales del mismo. Cuando se nos presenta una información, una imagen, tenemos que pensar sobre quién la hace y qué pruebas o argumentos se emplean para llegar a esa representación.

¿Qué actividades y personas se muestran en cada imagen? ¿Cuáles son las protagonistas, cuáles se representan en primer plano o en la zona más iluminada? ¿Cuáles están activas y cuáles pasivas? ¿Qué evidencias tenemos sobre lo que se muestra?

Editorial Santillana, 2007 1º ESO

estudiossocialesonline.com

Editorial Teide, 1987 7º EGB

No siempre disponemos de toda la información y la diversidad de las sociedades humanas nos obliga a buscar en cada caso las evidencias, pero lo importante es hacerse las preguntas

¿Pero las mujeres cazaban?
¿Desde cuándo pintamos nosotras?
¿Es importante tejer?
¿Qué da una piedra?
¿Hay tecnologías cotidianas?

Algunas evidencias arqueológicas nos permiten sexuar las actividades. Ahora que ya conoces algunas actividades, te ponemos a prueba con este reto

Actividades para la vida

Durante años hemos estudiado una historia que da cuenta de la resolución violenta de los conflictos y del poder. Nos falta completar la historia con aquellas actividades que crean y mantienen la vida humana, y que ponen en valor la cooperación y la resolución pacífica de los conflictos.


¿Cuáles son las actividades que son necesarias para que la vida humana continúe? Cuidar, cultivar o recolectar, cocinar, higiene, procrear, organizarse, construir, fabricar objetos e instrumentos de trabajo, resolver conflictos… Veamos algunos ejemplos que encontramos en la exposición, pero hay más.

Dar y cuidar la vida en la historia

¿Te atreves a poner en orden estas imágenes según su cronología?

Aprender a través de la enseñanza

¿Cómo aprendemos?
Si hay algún rasgo que distinga específicamente a los seres humanos es la cultura. Es decir, que somos capaces de transmitir a las siguientes generaciones los saberes, técnicas e ideas. Para ello hacemos uso de la imitación, como en el juego simbólico, y la empatía, que a través de la observación nos permite aprender de la experiencia de otros. A ello se añade la reflexión y el lenguaje para enseñanzas y aprendizajes más complejos.

“Todas las sociedades humanas poseen como propiedad característica, la activación de procesos para transmitir sus rasgos comportamentales y sus habilidades aprendidas.”

En el siglo XX, tres primatólogas, Jane Godall, Dian Fosey y Biruté Gadikas observaron a chimpancés, gorilas y orangutanes en su ambiente natural. Posteriormente, las investigaciones con primates y niños humanos, han profundizado en las características propias de nuestra especie. La intencionalidad, la intersubjetividad (empatía a través de las neuronas espejo) y la cooperación son las características que hacen de la enseñanza la principal ventaja de los seres humanos.

Hasta que en 2020 apareció un esqueleto femenino en el yacimiento Wilamaya Patjxa de Perú, siempre se cuestionó la posibilidad de que las mujeres también cazaran (a los hombres se les daba por supuesto). Esta mujer tenía en su tumba los mismos atributos que un hombre que había sido designado como cazador. Y se hizo la luz… las investigaciones descubrieron que después de examinar los registros de 27 individuos enterrados que pudieron ser identificados claramente como cazadores por sus pertrechos, 16 eran hombres y 11 mujeres. Esto demostraba que la participación femenina en la caza temprana probablemente no fue trivial. Así que la respuesta es sí, algunas mujeres cazaban, otras no, a veces solas, a veces en grupo, animales pequeños o grandes, en el registro arqueológico está la respuesta.

Las primeras pinturas figurativas de la humanidad representan animales y algunos seres humanos, la mayoría femeninos. Diferentes estudios científicos afirman que las primeras manos pintadas en las cuevas paleolíticas son de mujeres. También en el arte rupestre levantino, un arte mayoritariamente de personajes masculinos, aparecen representaciones femeninas realizando actividades diferentes relacionadas con la agricultura, la alimentación o de socialización.

Sandalias de esparto de la Cueva de los Murciélagos, Albuñol (Granada)

Desde los primitivos telares neolíticos, el tejido se relaciona con el espacio doméstico donde se realizaba el procesado de las materias primas, ya sean fibras vegetales o lana, hasta convertirlas en prendas. No debemos olvidar otro tipo de trabajos relacionados con esta actividad como son la cestería y la cordelería en esparto.
Los datos arqueológicos y etnográficos indican que esta tecnología y, por tanto, su desarrollo, se relaciona con las mujeres. Y no sólo se aprende la confección del tejido, sino también, otros saberes cotidianos que se comparten en ese espacio de trabajo.

La talla de la piedra es la tecnología por excelencia en las sociedades prehistóricas más antiguas. Desde hace 2 millones de años esta tecnología se desarrolla y adapta a cada paso de la propia evolución humana. No existe ninguna evidencia científica que proporcione información sobre qué miembros del grupo se dedicaban a esta importante actividad.

Escena de hilado y tejido de cerámica del Tossal de Sant Miquel de Llíria (Valencia)

Dentro de las definidas como tecnologías de lo cotidiano debemos incorporar algunas actividades fundamentales que requerían la transmisión de conocimientos. Así es en el caso de la manufactura textil, una actividad muy valorada, que estaría relacionada con la esfera femenina.

Su vinculación a la infancia, en el contexto del aprendizaje, se aprecia en imágenes como esta, en la que se observa a dos jóvenes, peinadas con trenzas, realizando tareas textiles.

Excavación de dos estructuras de combustión del nivel XIII. Cova del Bolomor

Paleolítico medio

La excavación minuciosa del hogar y el estudio en el laboratorio de los restos de carbones, cenizas, piedras y tierra quemadas o restos de animales y plantas darán información sobre para qué se usó, cómo, cuántas veces y a qué temperatura llegó.