Otras miradas al pasado

Toda una vida cuidando

Maestras de la vida
y de la muerte

Maestras de la vida y de la muerte

En gran parte de las culturas, las mujeres han sido protagonistas de acciones que promueven y sustentan la cohesión de los grupos humanos, tanto en lo que se refiere a rituales y creencias comunitarias como a trabajos colaborativos, sin olvidar el cuidado emocional de la comunidad y las actividades rituales vinculadas con lo femenino.

Así, las mujeres han sido transmisoras del conocimiento, las tradiciones, el mundo de las creencias y el lenguaje a través de los relatos orales y rituales de cohesión de cada comunidad.

Neandertales de El Sidrón (Asturias)

Uso de Hongos y plantas con función antibiótica y analgésica.

Paleolítico Medio. Hace 49.000 años.

El conocimiento de las plantas curativas y sus aplicaciones

El conocimiento de las especies vegetales con propiedades medicinales formaba parte de los conocimientos transmitidos por las mujeres, dada la importancia que su aplicación tuvo en el cuidado de los grupos humanos. El análisis de sedimentos y las imágenes sobre diversos soportes han constatado su uso vinculado a personajes femeninos en diferentes culturas. Son abundantes las representaciones de mujeres portadoras de plantas medicinales como adormideras, granadas, hiedra, etc.

Proyecto flora ibérica

Sabemos, por ejemplo, que en el mundo ibérico conocían las propiedades refrescantes y astringentes del granado, planta que fue a menudo representada en terracotas y soportes cerámicos.

Tapadera en forma de granada. Necrópolis de Tútugi, Galera (Granada)

Cultura ibérica. Siglo III a. C.

Elaboración de remedios naturales a partir de plantas

Cultura ibérica. Siglos IV – I a. C.

Detalle de la Dama de la Alcudia con una adormidera Elche (Alicante)

Cultura ibérica. Siglo IV a. C.

Relieve en piedra caliza de una farmacéutica o jabonera

Cultura romana. Mediados siglo II d. C.

Transmisión de saberes

En la sociedad ibérica, además de ser las transmisoras del linaje, ellas serán las encargadas de ceder el conjunto de creencias y mitos a las generaciones posteriores. En gran parte de culturas además de la educación de la infancia, las mujeres han contribuido a la memoria viva de lo acontecido en un sentido histórico y ritual.

Jorge García Cardiel “La música en la antigüedad”

Auletrix de Osuna (Sevilla)

Sillar de monumento funerario que representa a una joven que avanza en una procesión funeraria tocando un instrumento musical de viento.

Cultura ibérica. Finales del siglo III o principios del II a. C.

Figura femenina portando una ofrenda de Osuna (Sevilla)

Detalle de un sillar de monumento funerario de una dama oferente.

Cultura ibérica. Finales del siglo III – principios del II a. C.

Pareja realizando una libación del santuario de Torreparedones, Baena (Córdoba)

Relieve escultórico en el que la pareja presenta una ofrenda común.

Cultura romana. Siglo II-I a. C.

En época romana Salustio lo recoge así: “las madres contaban a sus varones que marchaban a la guerra o al bandidaje las hazañas militares de sus padres, cuando cantaban (canebant) sus actos valerosos (fortia facta)”

Salust., Hist. II, 92. Trad. B. Segura, Gredos 1997

Los cuidados tras la muerte

La investigación arqueológica nos permite reconocer la vinculación de las mujeres con la muerte de una manera directa en la Península ibérica a partir del siglo VI a. C. con el desarrollo de la Cultura Ibérica. En otros entornos, como en las culturas fenicio-púnica, griega, etrusca o romana tenemos representaciones de mujeres participando activamente en las tareas asociadas al cuidado de los difuntos (lavado, rasurado, perfumado, y amortajado del cadáver, según culturas) y rituales asociados (plegarias, velado del cuerpo, despedida del difunto), así como en el mantenimiento posterior de las tumbas. Estas tareas femeninas se han mantenido a lo largo de la historia y se mantienen hoy en núcleos rurales.

Plañidera

Los restos materiales hablan también de la inmaterialidad, de las ideas y de las experiencias. Pueden trazarse los momentos en los que se desarrolla el rito, los desplazamientos necesarios para participar en él, pueden valorarse los escenarios concretos y el marco más amplio del paisaje. 

Cultura ibérica. Siglos V-III a. C.

Lecito con escena de mujeres

El centro de la escena lo ocupa una tumba: a sus lados, dos figuras femeninas, de pie, con presentes en sus manos. Están realizando el rito de adorno y de ofrenda ante la tumba.

Cultura griega. 460-470 a. C.

Crátera de volutas con escena funeraria

Mujeres realizando ofrendas al difunto. La cratera de volutas es uno de los vasos utilizados en Magna Grecia como ajuar o, incluso, como monumento funerario.

Cultura griega. 340 -320 a. C.

El papel femenino en la preparación del cadáver e incluso el significado emocional y afectivo relacionado con esta labor se percibe en este fragmento de Virgilio:

 “¡Ay! Yaces en tierra extraña echado como presa a los perros / y a las aves del Lacio. Y yo, tu madre, no he ido / a llevarte a la pira ni he cerrado tus ojos, ni he lavado tus heridas / ni ha podido cubrirte ese vestido que de día y de noche, / desalada, para ti apresuraba, con lo que en el telar / iba aliviando mis afanes de anciana”

Virgilio, Eneida, 9. 485-489

Mujeres llevando a cabo cuidados sobre el cadáver de Meleagro

Relieve donde la familia del fallecido llora su muerte.

Cultura romana. Siglo II d. C.

Peine de madera procedente de las cuevas des Càrritx, Ciudadela (Menorca)

Fue utilizado para teñir el cabello a los difuntos.

Edad del Bronce. 1100 – 800 a. C.

Excavación de dos estructuras de combustión del nivel XIII. Cova del Bolomor

Paleolítico medio

La excavación minuciosa del hogar y el estudio en el laboratorio de los restos de carbones, cenizas, piedras y tierra quemadas o restos de animales y plantas darán información sobre para qué se usó, cómo, cuántas veces y a qué temperatura llegó.